Sobre el asunto ucraniano. ¿No existe demasiada simplicidad en los mensajes? Por JUAN CARLOS PÉREZ GARCÍA.

15.05.2014 22:29

En Occidente recibimos noticias, informaciones y otros mensajes que muchas veces suenan a propaganda barata. Se que esta afirmación resulta simple de realizar. Per parémonos a pensar un momento los asuntos:

 

- Putin parece convertirse en un nuevo adalid del expansionismo ruso.

- La pequeña Ucrania, queriendo ser libre y europea (entendiendo por tal querer ser miembro de la Unión Europea), se desembaraza de su gobierno prorruso, que es casi como decir despótico.

- Inmediatamente las regiones y ciudades de mayoría rusa (la complejidad de la historia, amigos) caminan hacia su independencia y solicitan su anexión a las Rusias de Putin.

¿Acaso no parece revivir en toda su crudeza el esquema infantil que circulaba en la  Guerra Fría: malvados rusos, amantes del despotismo y enemigos de Occidente, frente a modernos, demócratas europeo el s, amigos de la libertad y reducto del bienestar y elpeto a los derechos humanos. ¿Putin un nuevo Stalin dispuesto a expandir el solar de las Rusias? Cuando cayó la Unión Soviética asistimos nada menos que a la apertura de los viejos archivos, y entonces, !Oh sen orpresa!, resulta que los objetivos del viejo osos stalinistas eran bastante más modestos.

    En Occidente recibimos noticias, informaciones y otros mensajes que muchas veces suenan a propaganda barata. Sé que esta afirmación resulta simple de realizar. Pero parémonos a pensar de momento los asuntos:

    -Putin parece convertirse en un nuevo adalid del expansionismo ruso.

    -La pequeña Ucrania, queriendo ser libre y europea (entendiendo por tal ser miembro de la Unión Europea), se desembaraza de un gobierno prorruso, que es casi como decir despótico.

    -Inmediatamente las regiones y ciudades de mayoría rusa (la complejidad de la historia, amigos) caminan hacia su independencia y solicitan su anexión a las Rusias de Putin.

    ¿Acaso no parece revivir en toda su crudeza el esquema infantil que circulaba en la Guerra Fría: malvados rusos, amantes del despotismo y enemigos de Occidente, frente a modernos, demócratas europeos, amigos de la libertad y reducto del bienestar y el respeto a los derechos humanos? ¿Putin un nuevo Stalin dispuesto a expandir el solar de las Rusias? Cuando cayó la Unión Soviética asistimos nada menos que a la apertura de los viejos archivos, y entonces, ¡Oh sorpresa!, resulta que los objetivos de los viejos osos stalinistas eran bastante más modestos.

    Por esta razón es conveniente tener en cuenta varios factores:

    1. Está claro que el ascenso económico ruso, básicamente energético, supone para la política rusa un aval con el que reconstruir su influencia internacional, perdida al destuirse la URSS en 1991.

    2. Está claro también que los rusos contemplan con inquietud el avance de la OTAN hacia el Este y la creciente influencia de EE.UU. en la zona.

    3. A pesar de todo, muchos países europeos están directamente conectados a la energía rusa (gas y petróleo); hecho que quizás contribuya a explicar la tiebieza europea en la condena de la actuación de Rusia.

    4. Finalmente está claro que el referendum crimeo y el de otras partes de Ucrania da la mayoría a los pro-rusos quienes, en realidad, son rusos, étnica y culturalmente rusos.

    Por fin, ¿desoir el deseo del pueblo? No parece lógico. Pero ¿destruir Ucrania? Tampoco parece deseable. La utopía es difícilmente realizable: una concordia de pueblos sería la gran solución, pero acaso tengamos que mirar algo más cerca (ahí está el asunto catalán) para entender el influjo de las propagandas y la potencialidad de los discursos sentimentales y ahistóricos.

    Para entender la profundidad y múltiples aristas del problema, bien vale repasar algunos mapas: http://www.principiamarsupia.com/2014/03/19/mapas-y-graficos-para-comprender-la-crisis-de-ucrania.