¿UNA CRÍTICA POLÍTICA DE ACTUALIDAD? Por Víctor Manuel Galán Tendero.

21.01.2026 07:16

              

               A comienzos del siglo XX, tras el llamado Desastre del 98, la crítica política se extendió en España. El sistema de la Restauración ya había sido censurado anteriormente, pero el regeneracionismo abundó en ello, hasta tal extremo que diseccionó con precisión una forma de gobierno que consideró perjudicial para la vida española. En Oligarquía y caciquismo como la forma actual de gobierno en España, publicada en 1901, Joaquín Costa desveló sus fuerzas dominantes con precisión:

               “Estos componentes exteriores son tres: 1° Los oligarcas (los llamados primates), prohombres o notables de cada bando, que forman su plana mayor, residentes ordinariamente en el centro; 2° los caciques, de primero, segundo o ulterior grado, diseminados por el territorio; 3° El gobernador civil que les sirve de órgano de comunicación y de instrumento. A esto se reduce fundamentalmente todo el artificio bajo cuya pesadumbre gime rendida y postrada la nación.”

                A su entender, tales grupos no formaban parte de la verdadera nación española, al comportarse como una minoría codiciosa, extractora de las energías patrias:

               “Oligarcas y caciques constituyen lo que solemos denominar clase directora o gobernante, distribuida y encasillada en partidos. Pero, aunque se lo llamemos, no lo es; si lo fuese, formarí­a parte integrante de la nación, serí­a orgánica representante de ella, y no es sino un cuerpo extraño, como pudiera serlo una facción de extranjeros apoderados por la fuerza de ministerios, capitaní­as, telégrafos, ferrocarriles, baterí­as y fortalezas para imponer tributos y cobrarlos.”

                La apelación a la soberanía de la nación, al poder último del pueblo, era inevitable al ser menoscabada:

               “En las elecciones, no es el pueblo, sino las clases conservadoras y gobernantes, quienes falsifican el sufragio y corrompen el sistema, abusando de su posición, de su riqueza, de los resortes de la autoridad y del poder que, para dirigir desde él a las masas, les habí­a sido entregado.”

                Históricamente, las críticas de Costa fueron leídas de forma muy distinta por los amantes de la democracia y por los partidarios de alternativas autoritarias. En nuestros días, Costa ha sido recuperado en cierto modo, resultando todavía inciertas las conclusiones que de su pensamiento puedan extraerse en lo sucesivo.

               Fuente.

                Joaquí­n Costa, Oligarquí­a y caciquismo como la forma actual de gobierno en España. Madrid, 1901.