EL CONVENIO DE COLABORACIÓN HISPANO-FRANCÉS DE 1765. Por Víctor Manuel Galán Tendero.

19.01.2023 16:53

 

                Acabada la guerra de los Siete Años, España y Francia mantuvieron su alianza frente a una fortalecida Gran Bretaña, a la espera de una ocasión para la revancha. El 29 de septiembre de 1765, las cortes de Madrid y de Versalles firmaron un convenio de colaboración policial harto elocuente.

                Las fronteras entre los reinos ocasionaban un sinfín de pleitos jurisdiccionales en la Europa del Antiguo Régimen, incluso entre reinos que compartían el mismo titular coronado, algo de lo que se aprovecharon numerosos delincuentes. En vista de ello, las dos grandes potencias borbónicas quisieron ponerle solución.

                Se acordó, en consecuencia, que los desertores de unidades de caballería o de los dragones que buscaran asilo para tomar nuevo partido fueran devueltos al reino donde prestaban servicio, sin olvidarse de restituir todo su equipamiento militar.

                También se extraditarían los delincuentes, aunque se acogieran a un recinto sagrado. Los efectos que hubieran robado se entregarían igualmente.

                Aunque las órdenes de obedecer el convenio se enviaron a todos los municipios de ambas monarquías, las autoridades militares de los puntos fronterizos extremarían todo lo concerniente a las restituciones de personas a extraditar. No era la primera vez que entre dos monarquías se establecían esta clase de convenios, pero la coincidencia de objetivos y de enemigos la facilitó en aquel entonces.          

                Fuentes.

                ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE REQUENA.

                Actas municipales de 1766, nº. 3257.