EL ORGULLO HERÁLDICO DEL CABALLO DE BATALLA, LA GUALDRAPA. Por Víctor Manuel Galán Tendero.
Las cargas de caballería medievales fueron verdaderas descargas de energía y colorido concluidas en auténticas colisiones. Cada caballero de la Europa feudal montaba su corcel de guerra, el verdadero compañero de armas en la lid, cubierto con una singular gualdrapa.
Tal cobertura textil no sólo protegía al caballo, sino que también hacía reconocible al caballero heráldicamente. Empleada por las fuerzas montadas bizantinas y musulmanas, la gualdrapa se generalizó en la Europa cristiana del siglo XII, a lomos de las cruzadas. Si San Bernardo de Claraval ya las mencionó, Alfonso X el Sabio y Jaime I no dejaron de referirse a las gualdrapas, armadures de drap y paraments una centuria más tarde.
Por mucho que en ciertas representaciones artísticas se nos muestran de tejido delicado, estaban elaboradas con gruesas telas de lana, cueros o incluso mallas acolchadas por debajo para evitar los impactos de armas arrojadizas, proteger del barro o de la lluvia, preservar las distintas piezas metálicas de los sudores y facilitar los movimientos del jinete.
Con arcos y ballestas en plena acción en los campos de batalla europeos de la Baja Edad Media, los modelos de gualdrapa fueron cambiando. Triunfó la acolchada con cotas de malla en la primera mitad del siglo XIV, pero en la segunda mitad de aquel mismo siglo fueron aplicándose las nuevas placas complementarias de la testera, la crinera y el petral, las protectoras bardas del caballo. Hacia el 1400 las gualdrapas fueron tomadas por huestes municipales como la del Centenar de la Ploma de la ciudad de Valencia, comenzando las leyes suntuarias a censurar su costoso lujo. En el XV los caballos destreros que entraban en combate ya llevaron gualdrapas ceremoniales todavía más esplendorosas, cuando el esplendor de la caballería no parecía dispuesto a ceder, todavía en un tiempo de novelas de caballería y orgullo aristocrático.
Para saber más.
Pierre Vial, La caballería medieval: la forja de una élite, Guardamar del Segura, 2021.

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