LA RESISTENCIA DEL ÁFRICA ESPAÑOLA.
A 31 de julio de 1687.
“Daré a Vuestra Alteza noticias de lo que acontece. Lo más importante ha sido el lance apurado en que se vio la villa de Orán en las costas africanas. Ocurrió de este modo. Un pequeño contingente de moros vino a las proximidades de la plaza para quemar los granos de los adictos tributarios y el gobernador don Diego de Bracamonte salió con ochocientos hombres y cuatro piezas pequeñas de artillería dejando tan solo en la fortaleza unos cien soldados. Pero a una hora de marcha tropezó, no con el contingente exiguo que suponía, sino con cinco o seis mil moros que le atacaron vigorosamente, le cercaron y destruyeron sus tropas, matándole. Los que se salvaron huyendo hacia Orán no pasarán de ochenta. Cuando se recibió aquí la noticia se dio la villa por perdida, pero se ha sabido luego que la salvó la muerte en la batalla del jefe moro. Además, el duque de Veragua acudió enseguida con cinco galeras de su escuadra.”
A 9 de octubre de 1687.
“Los moros han cercado Melilla, en el África española. Se han acercado a las fortificaciones que defienden los puestos avanzados para cortar la comunicación con la plaza. Les será difícil, porque estos puestos están situados en lo alto de una montaña. Sin embargo, como la posición es muy importante porque defiende España contra los moros, ante el temor de perderla se han mandado tropas de aquí.”
A 23 de octubre de 1687.
“El domingo último llegó un oficial de la guarnición de Melilla para avisar que los moros habían levantado el cerco, abandonando los trabajos de aproche, los cuales en el reconocimiento mostraron ser tan perfectos como los que usan en Europa. Se atribuye este desistimiento a la salida que hizo el gobernador de la plaza con quinientos infantes, pues aun cuando no pudo expulsarlos a causa de haberle matado un arcabuzazo se supone que les infligió tan duro castigo que tres o cuatro días después se retiraron calladamente durante la noche. Cincuenta días ha durado el cerco y la noticia de la liberación es muy grata, por ser Melilla un baluarte español en tierra de moros.”
Comunicaciones citadas en Fernando Díaz-Plaja, Historia de España en sus documentos. Siglo XVII, Madrid, 1987, p. 348.
Selección de Víctor Manuel Galán Tendero.

