LOGRAR INGENIEROS CONTRA NAPOLEÓN. Por Víctor Manuel Galán Tendero.

01.05.2022 10:58

               

                La resistencia en las plazas fuertes y los asedios marcaron la guerra de la Independencia, tanto como las guerrillas o los movimientos de los ejércitos regulares en terreno abierto. El arma de ingenieros resultó, pues, imprescindible para los bandos en combate.

                Afectado duramente por los lances de la guerra, el regimiento real de zapadores y minadores tuvo que ser reorganizado el 28 de mayo de 1810 por el Consejo de Regencia de la España antinapoleónica.

                Sobre el papel, se componía de dos batallones, con cinco compañías cada uno. Una compañía disponía de un capitán, un teniente, dos subtenientes, un sargento de primera clase, cinco sargentos de segunda, dos tambores, diez cabos primeros, diez cabos segundos, cincuenta zapadores primeros y ciento doce segundos.

                Las bajas habían hecho mella en sus efectivos. Además, los ingenieros sin aptitud nombrados por las Juntas para los nuevos cuerpos y compañías deberían tener otro destino.

                En verdad, se carecía de los ingenieros suficientes como subtenientes de las compañías de zapadores, y se tuvo que aceptar a los oficiales subalternos del ejército como ingenieros voluntarios, aunque debían acreditar buena conducta y conocimiento de las matemáticas. Su sobresueldo de quince escudos de vellón al mes sería supervisado por el coronel o el comandante de zapadores.

                En su nombramiento, el comandante general de ingenieros trataría la propuesta, resuelta finalmente por el general en jefe. Se estipuló que el ingeniero voluntario, con independencia de su graduación, estaría a las órdenes del titular o propietario. No se impedía el ascenso en su cuerpo correspondiente, y asimismo tenían la opción de hacer el examen de ingreso al cuerpo. Contar con buenos ingenieros en aquellas apuradas circunstancias no fue tarea fácil.

                Fuentes.

                ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL.

                Diversos-Colecciones, 167, N. 32.