LOS PORTUGUESES QUIEREN DOMINAR EL ÍNDICO. Por Víctor Manuel Galán Tendero.

11.04.2026 10:59

               

                Los dominios de Portugal en Asia, conocidos como la India portuguesa, se extendieron a largo de una serie de enclaves litorales como Ormuz, Diu, Goa, Malaca y Macao. Más que de productor se trató de un imperio distribuidor, mercantil, con importantes desafíos militares. El dominio del extensísimo océano Índico era, por ende, indispensable.

                Al respecto, su poder naval resultó determinante. Vasco de Gama derrotó en 1502 a la armada de Calicut con una flota de dieciocho naves, disponiendo la principal de apenas dieciséis cañones.

                Sin embargo, los Estados con intereses en el Índico reaccionaron contra el avance portugués. Los mamelucos de Egipto enviaron en 1508 una fuerza naval al mar Rojo de seis grandes galeras y seis urcas. Zarpó de Suez con dirección a Chaul, donde atacó a los buques portugueses con ayuda de naves gujaratis. Los portugueses no se quedaron de brazos cruzados. En 1509 la mayor parte de su fuerza naval en Asia (unas diecinueve naves tripuladas por mil doscientos hombres) se enfrentó con éxito a la flota egipcia anclada en Diu, hundiéndola en gran parte.

                Las ventajas artilleras no siempre ayudaron a los portugueses. Cuando en 1510 los barcos del virrey Alfonso de Alburquerque abrieron fuego contra los elevados  juncos de Sumatra, no pudieron desarbolarlos. Sólo pudieron rendirlos tras denodados combates inutilizando sus timones. Con prudencia, Portugal procuró contar en Asia con los medios militares adecuados, en la medida de sus posibilidades. Se estima que en 1522 los portugueses dispusieron de unas 1.073 piezas de artillería en las seis fortalezas y sesenta barcos que tenían en Asia.

                Los otomanos, que habían conquistado Egipto en 1517, intentaron acabar con los malhechores portugueses que hacían sentir su poder en aguas del Índico. En 1538 los otomanos tomaron Adén, pero fueron vencidos a la altura de Diu. Su conquista en 1552 de Mascate, a la entrada del golfo Pérsico, terminó perdiéndose ante el ataque naval de los portugueses. En 1559 cosecharon un nuevo fracaso en el golfo Pérsico. Tampoco pudo apoderarse de Bahrein una fuerza otomana, que tuvo que pagar un cuantioso rescate para ser liberada.

                Mientras los otomanos y otros poderes musulmanes al oeste del Índico carecían de éxito frente a los portugueses, en el este sultanatos como el de Aceh aprendieron a hacerles frente con mayor efectividad. Aceh construyó barcos de pequeño calado, capaces de actuar en bandada. Con armas y tropas turcas, las flotas de Aceh combatieron a los portugueses en las aguas del mar Rojo en la década de 1560, y en 1570 a la altura de Singapur. Los portugueses consiguieron doblegarlos tras duras batallas, pero no tuvieron más remedio que autorizar el comercio musulmán entre Sumatra y Egipto. En los años venideros la hegemonía portuguesa sobre el Índico se vería primero amenazado y quebrantada más tarde por enemigos venidos de Europa.

                Para saber más.

                Geoffrey Parker, La revolución militar. Las innovaciones militares y el apogeo de Occidente, 1500-1800, Barcelona, 1990.