LOS PROBLEMAS DE LA FRUMENTARIA CERDEÑA. Por Víctor Manuel Galán Tendero.
Uno de los graneros de la Monarquía hispánica en el Mediterráneo era el reino de Cerdeña, incorporado no sin dificultades a la Corona de Aragón durante la Baja Edad Media. Se estima que su producción de trigo en 1617 pudo rondar alrededor del medio millón de quintales, concentrándose particularmente en el sur. Se exportaba desde los puertos de Cagliari y en menor medida desde los de Oristano y Alguero. Dado el escaso éxito de la introducción en la isla de la oveja merina, del moral y de la caña de azúcar, el trigo conservó su gran protagonismo en la economía sarda.
A lo largo del siglo XVII, sin embargo, tan valiosa exportación padeció una drástica reducción:
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Años |
Quintales |
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1613 |
165.000 |
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1628 |
201.500 |
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1634 |
187.500 |
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1645 |
82.000 |
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1675 |
75.000 |
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1680 |
4.750 |
Más allá de un descenso de la producción de cereales, se han buscado las razones en otros puntos. Se confiaron desde 1629 las exportaciones, ante las exigencias de una Monarquía en guerra, a hombres de negocios que adelantaron el dinero de los impuestos, descollando mercaderes genoveses junto a algunos señores sardos.
Los combates en el Mediterráneo también complicaron la situación, particularmente con la ruptura de hostilidades con Francia en 1635. Por otra parte, Cerdeña contribuyó con fuerza de 1647 a 1650 al avituallamiento de las fuerzas de Felipe IV en Sicilia, Nápoles y Cataluña.
Curiosamente, la paz hispano-francesa de los Pirineos no enderezó la tendencia a la baja. Al contrario. Los buques franceses le restaron protagonismo a los de los aliados de la Monarquía, genoveses y neerlandeses. Es más, los franceses se decantaron por aprovisionarse más en el Norte de África que en Cerdeña, siguiéndolos los mismos genoveses. La especialización productiva y la dependencia exterior pasaron una grave factura.
Para saber más.
Bruno Anatra, “Casi una crisis: la Cerdeña del siglo XVII”, 1640: la Monarquía hispánica en crisis, Barcelona, 1991, pp. 200-211.

