UN MOTÍN HOMÓFOBO DURANTE EL RENACIMIENTO.

27.06.2023 18:00

               

                “En el mismo año (de 1519), en los últimos días de junio, murió de peste el jurado Fax, el jurado jefe de los ciudadanos, junto a cinco o seis personas de su casa, y comenzó a herir la enfermedad a algunos en Valencia. Y huyó la gente de Valencia de tal manera que fue algo espantoso. Y duró aquella peste hasta Todos los Santos. La jornada más grave llegó a cerca de veinte (fallecidos). Y en un día murieron dos o tres, o uno y dos, y en tres días ninguno.

                “Y a finales del mes de julio, se hizo manifiesto al prior de Predicadores, llamado Luis Castellolí, buen predicador, como en Valencia, detrás de la plaza de San Francisco, había una casa donde concurrían muchos bujarrones (sic) y se ofendía gravemente a Dios, sobre lo cual maese Castellolí, sermoneando en la catedral de Valencia el día de Santa Magdalena, habló in genere del pecado (sic).

                “Y los oficiales se aprestaron a buscar hasta que encontraron el mal, y quemaron a cuatro. E inculparon entre otros a un panadero, que por ser un coronado vino a manos del oficial. Y después de haberlo tenido preso, hecho su proceso y sentenciado, el domingo antes de la Virgen de Agosto lo condujeron al catafalco dentro de la Seo. Y al día siguiente debían de llevarlo a Chulilla. Y teniéndolo en la catedral, acabando la misa mayor, se alzó tan gran alboroto de  chicos y mocetones contra el panadero por haberlo de quemar, (y) comenzaron a arrojar piedras hacia la Seo, hasta tal punto que los oficiales no se atrevieron a devolverlo a la prisión, sino que dieron por bueno el encerrarlo en la sacristía. Y fue tanto el aluvión de piedras en la puerta de la catedral y rejas de la sacristía que fue algo diabólico. Llegado el tiempo de después de comer, vino tanta multitud de chicos y mozos que fue algo espantoso, además de gente innumerable que los miraba y avisaba, sin encontrar nadie que quisiera defender la iglesia de Dios.

                “Y tras haber arrojado muchas piedras a la puerta de la Seo, al palacio del obispo y a la ventana donde estaba el obispo de gracia, del palacio tomaron una biga y tras dos vaivenes rompieron la puerta de la catedral que mira al palacio; es decir, la del postigo orientado hacia la capilla de San Joaquín. Y comenzó a entrar la gente, por lo que el canónigo de la Torre, el sub-sacristán maese Sala y el oficial micer Pere Soler, por consejo de otros, tuvieron a bien dejarlos que tomaran al panadero antes de que anocheciera, por temor a que con la oscuridad saquearan la seo.

                “Y así pusieron al panadero en el pequeño cementerio y abrieron la puerta que mira al palacio, la de aquél, e irrumpieron con gran ímpetu y tomaron al panadero con grandes improperios. Y lo llevaron a quemar al crematorio, domingo y (parte perdida) día sin ninguna autorización de juez u oficial. Y así lo quemaron un domingo, día de San Salvador, que por tal pecado y otros fue seguida mucha desventura en esta ciudad y reino.”

                Pere Martí, La Germania de València. Editado por Vicent Josep Escartí en Memòria privada. Literatura memorialística valenciana dels segles XV al XVIII, Valencia, 1998, pp. 87-89.

                Selección y adaptación al castellano actual de Víctor Manuel Galán Tendero.